Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

miércoles, noviembre 25, 2009

Espejo

-Se está acercando el tiempo.
-¿Cuál, el del cumplimiento de los plazos?
-Sí, ese tiempo en que hemos de mirarnos en el espejo de la verdad y ver más allá de nuestros esqueletos.
-¿Crees que hemos de ganar algo con ello?
-Sí, sufrimiento, dolor, soledad: esos son los frutos de la verdad cuando nos decidimos a encararla.
-Sí, también lo he vivido. ¿Y por qué suele ser de ese modo y no otro más normal?
-Ese es el modo normal cuando obramos de forma normal: mal. Si fuéramos sinceros siempre no existiría el espejo, o tal vez estaría en algún museo.
-¿Acaso eso implica que no somos sinceros?
-¿Te cabe alguna duda acaso? La sinceridad no es un bien mercantil, y al no valorarse en dinero cada día que pasa pierde valor.
-Mira, un perro. Me agrada hacerles cariño a los perros callejeros.
-Sí, es agradable.
-¿Ellos no tienen espejo?
-No lo necesitan, no saben mentir. Si quieren morder muerden, si quieren que los acaricien se te acercan cabizbajos.
-¿Eso los hace más felices?
-No lo sé, pero sus vidas son mucho más simples que las nuestras.
-¿Cómo será mi espejo?
-Como el de todos, suficiente para que alcances a ver todo lo que debes ver.
-Ah… ¿y cómo será el tuyo?
-Yo no tengo espejo mi amigo, no tengo nada que reflejar…

miércoles, noviembre 18, 2009

Atropello

Ocho de la tarde. El tráfico está como siempre a esa hora en la capital. Con desdén la ejecutiva ve desde el asiento de su vehículo que aquellos que van trotando avanzan más rápido que ella. Después de un desagradable día de trabajo lo único que desea es llegar a su hogar a comer algo, acostar a sus hijos y tomar un baño antes de ir a dormir con su esposo. El tráfico al parecer se encargaría de atrasar dicho momento.

Nueve de la noche. Luego de lograr llegar a su barrio la ejecutiva maneja a toda velocidad para entrar luego a su casa y empezar a vivir aquello para lo cual trabajaba. La velocidad que llevaba le impidió frenar antes de golpear aquel pequeño bulto en el camino. Con temor se bajó a mirar y descubrió que había atropellado a un pequeño gato callejero, el que murió instantáneamente. Raudamente tomó el cuerpo de una pata y lo botó a la vereda para que nadie lo aplastara. Sin más siguió su camino hasta su hogar.

Diez de la noche. Luego de terminar todo lo planificado y antes de irse a dormir, se sentó en la terraza a solas para sentir algo de eso que llamaban tranquilidad. De pronto un extraño ruido en el patio trasero de la casa la sacó de su concentración y la llevó a investigar. Al llegar no vio nada extraño, por lo cual aprovechó de mirar un rato las estrellas a través del espacio que dejaban los edificios que rodeaban su casa. De un momento a otro la ejecutiva cayó fulminada al suelo, muerta. En ese momento la nave interestelar se materializó. Con temor el alienígena se bajó a mirar y descubrió que había atropellado a una pequeña humana. Raudamente tomó el cuerpo de una pierna y lo botó en una dimensión paralela en desuso para que nadie lo aplastara. Sin más siguió su viaje interdimensional hasta su hogar.

miércoles, noviembre 11, 2009

Temor

-¿Qué te pasa?
-Estoy asustado.
-¿De qué?
-No sé.
-Deja ver, ¿le temes a la muerte?
-Más le temo a la vida.
-¿Intentarás acaso matarte?
-No, pero viviré con más cuidado del que debería.
-Ah… ¿le temes a la enfermedad?
-Más le temo a la muerte.
-Vaya… ¿le temes a las esperanzas?
-Más le temo a la enfermedad.
-Ajá… ¿le temes al futuro?
-Más le temo a las esperanzas.
-Uf… no sé cómo ayudarte, si tú no sabes a qué le temes menos lo sabré yo.
-Bueno, tal vez creo saberlo.
-¿Sí? ¿Y a qué crees que le temes?
-Tal vez… sí, tal vez le temo a la realidad.
-¿A la realidad?
-Claro, tú y yo somos ideas en la mente de uno que vive en la realidad y que nos usa para huir de ella. ¿Y si un día decide dejar de huir…?

miércoles, noviembre 04, 2009

Pétalos negros (Tanka)

Pétalos negros

Pétalos negros
que caen de la copa
donde quedaron
luego que la cruel rosa
se dignó a liberarlos

Donde quedaron
flotando en el fluido
que está ocupando
el espacio pendiente
que queda contenido

Que está ocupado
por el rojo fluido
llena de sangre
se encuentra la vil copa
que así no logra sonar

Llena de sangre
nadie sabe de dónde
nació el fluido
que ahora la completa
y espera ser bebido

Nació el fluido
que fue a dar a la copa
y deja flotar
sobre su superficie
lo que la flor desechó

Y deja flotar
sin oponer negación
pétalos negros
que bañados en sangre
auguran mal futuro

miércoles, octubre 28, 2009

Sin sol

El sol pasaba de largo por su casa. Era extraño ver los rayos iluminándolo todo, pero evitando la casa de la vieja mujer. Nadie lograba entender dicho portento; durante años muchos físicos de todo el orbe viajaron a la casa la de mujer a tratar de dilucidar el misterio de dicha construcción, sin ser capaces de elucubrar una teoría convincente al respecto. Por fin, tras varias décadas de viajes, investigaciones y gastos, dejaron de lado aquella imposible misión.

Una tarde de verano en que el sol iluminaba con furia todo alrededor de la casa de la vieja mujer, un extraño y suave temblor se empezó a sentir en todo el planeta. La gente salió a mirar para tratar de entender qué sucedía. De pronto alguien miró al cielo y vio con espanto que un cometa iluminaba algo menos que el sol y que aparentemente se acercaba peligrosamente al planeta. Las estaciones de televisión empezaron a transmitir contactos con astrónomos que confirmaron la sospecha de todos: el temblor no era tal sino la vibración provocada por el acercamiento del cometa al planeta.

Miles de personas entrando en pánico en todo el planeta no dieron tiempo a que alguien notara que la vieja mujer abandonaba su casa con una gran maleta con ruedas y un par de gatos detrás de ella. Un extra en los noticieros alertó a todo el mundo que el cometa entraba en órbita y que impactaría la superficie del planeta en cualquier instante. Mientras la gente se agolpaba en las calles a gritar, rezar, suicidarse o matar, la vieja, su maleta y sus gatos seguían su marcha sin rumbo.

El cometa se acercaba raudo al planeta. La vibración que provocaba semejaba un terremoto grado 7 u 8. De pronto se produjo el impacto. A diferencia de lo que todos creían nada pasó, el temblor cedió y la tierra siguió existiendo sin más. Cuando notaron que el cometa había caído sobre la casa sin sol, y que ésta había absorbido al cometa y su destrucción, ya era demasiado tarde: la vieja y sus gatos habían tomado la nave interplanetaria con rumbo al planeta que estuviera en riesgo de ser destruido por algún portento estelar. Desde ese día, el sol volvió a iluminar ese trozo de tierra para siempre.

miércoles, octubre 21, 2009

Obispo

El obispo celebraba solitario la misa en la basílica. Hacía años que los feligreses ya no iban a alguna ceremonia religiosa en vivo. Era tanta la modernidad y tan poco el tiempo para vivir que hasta la iglesia se había digitalizado, y todos aquellos que aún se decían religiosos participaban de ceremonias religiosas online. Aquel último reducto del contacto de los dogmas y las creencias ahora estaba supeditado a un link, un computador, una webcam, un par de parlantes y un micrófono. Los modernos sacerdotes veían en una pantalla enorme las pantallas de las cámaras de sus feligreses con pena; sin embargo, sabían que no había otro modo de seguir profesando lo que creían era la verdad. Pero algunos sacerdotes se negaron a aceptar el exceso de modernidad y siguieron celebrando en vivo para aquellos que aún querían asistir y compartir algo de tiempo entre personas. Luego de varios años, sólo quedaba el obispo y ningún feligrés en persona.

Mientras el obispo continuaba con las lecturas, intentaba imaginar el futuro de la religión. No lograba entender cómo se había llegado a aquel punto; sabía que no había retorno, que él era el último bastión de la religiosidad ortodoxa, y también sabía que su muerte estaba cercana, y que cuando ello ocurriera… nada sucedería, pues a las personas ya no les importaban las otras personas.

Luego de terminar de celebrar la misa guardó los implementos y se retiró a sus aposentos. Mientras se desvestía sintió una fuerte opresión al pecho, señal inequívoca del fin de una era y el principio de su camino al seno de Dios. De pronto el dolor desapareció, su alma se despegó de su cuerpo y apareció de improviso en el cielo. Ahí, frente al Gran Servidor, debió escuchar en silencio todos los pecados que había cometido, en código binario…

miércoles, octubre 14, 2009

Cerro

En la cumbre del cerro la muchacha se sentía libre. Ahí, con el viento en su rostro sentía que nada la ataba a la vida o a la realidad en que se desenvolvía. Sin mirar a ningún lugar en particular abrió sus brazos para sentir también en ellos el viento. Era genial sentir algo parecido a lo que la gente describía como libertad en la cima de un pequeño cerro, alejada de la modernidad que bullaba algunos cientos de metros más abajo.

No hacía más de tres horas que la muchacha había estado al otro extremo de la ciudad terminando el trabajo encargado, y ahora, aparte de esperar el producto de su labor, sólo se dedicaba a mirar la ciudad desde la cima del cerro, y sentir el bienestar que daba el hacer las cosas bien. De pronto sonó una alarma en su reloj. La muchacha, sin abrir los ojos y manteniendo los brazos abiertos contó mentalmente hasta cinco; luego empezó a contar de diez a uno, a sabiendas que no terminaría de hacerlo. Al otro extremo de la ciudad la bomba nuclear programada estallaba, desatando la tormenta de viento radiactivo que llegaría en siete u ocho segundos a toda la metrópolis…